Autoestima y Autoimagen con Perspectiva de Género

Autoestima y Autoimagen con Perspectiva de Género

Los estereotipos de género guían y limitan las conductas que se consideran femeninas y masculinas. Desde temprana edad, las personas son socializadas para mostrar cualidades y comportamientos consistentes con dichos estereotipos y también aprenden las consecuencias de no adherirse a ellos.

Estos roles o estereotipos moldean el comportamiento a nivel individual cuando se incorporan en el autoconcepto de los hombres y las mujeres, y, de esta forma, pasan a ser identidades de género. Dichas identidades surgen porque la mayoría de las personas aceptan o internalizan los significados culturales ligados al sexo biológico en menor o mayor medida. Este proceso conlleva mecanismos de autorregulación, es decir, las personas regulan su propio comportamiento para satisfacer las expectativas asociadas con su identidad. El éxito o fracaso de esta autorregulación tiene consecuencias psicológicas.

Existe evidencia de que lograr demostrar un comportamiento que encaja con el estereotipo de género de un individuo puede desencadenar emociones positivas y un incremento en la autoestima, mientras que el fracaso en demostrar este comportamiento o una desviación de los estereotipos ocasiona sentimientos negativos y un deterioro de la autoestima.

A pesar de las constantes presiones de socialización, cumplir con los roles de género es una tarea demandante. Esto resulta en dificultades para que hombres y mujeres permanezcan dentro de los límites de lo que se considera femenino o masculino. En el caso específico de las mujeres, dadas las presiones que enfrentan para adherirse a los estereotipos tradicionales, frecuentemente se encuentran en riesgo de experimentar consecuencias negativas al experimentar contextos discrepantes con dichos estereotipos.

Creemos que concientizar acerca de la prevalencia de las expectativas asociadas a los estereotipos femeninos tradicionales, así como desafiar y reducir la proliferación de dichas expectativas y destacar ejemplos de su presencia implícita es esencial para identificar y contrarrestar los contextos que producen efectos psicosociales negativos en la vida de las mujeres.

Mediante nuestro taller de Autoestima y Autoimagen creamos un espacio de reflexión para que las participantes cuestionen los aprendizajes asociados con su identidad de género y exploren nuevas maneras de ser y vivir. Al contrarrestar los prejuicios y desafiar las expectativas de lo que se considera femenino buscamos incidir en la forma en la que se perciben y se sienten con ellas mismas, y, por ende, en sus relaciones con aquellos que las rodean.

Escrito por

Redacción

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